Hola :c, ayer me dí cuenta de algo muy cuatico como dice arriba, aquí les cuento la historia...
¿Alguien ha leído la saga Hush hush?, bueno, como estaba en vacaciones de invierno viaje a La Serena, y para no aburrirme mi mamá me compró un libro, no estaba el que yo quería, así que cuando vi este (Hush hush) le dije que me lo llevaría. Hoy ya terminé el segundo libro, y me quedé con una gran interrogante: ¿Qué mierda?, la pregunta no tiene nada que ver con el libro, si no conmigo y la novela que estaba escribiendo. Resulta que el libro y mi novela tienen demasiadas similitudes, tantas que creí que mi inconsciente estaba haciendo un plagio (cosa que no me gusta hacer), lo extraño es que yo cuando comencé a escribir la novela no tenia idea de esta saga, y cuando escuché de esta ni siquiera me dieron ganas de leerla, nunca había tomado el libro en mis manos hasta el viernes, entonces ¿Cómo pueden ser tan similares? ni idea...
Por esta razón cancelaré la novela, no sé si alguien la leía, pero si era así aquí va la explicación de porque no seguirán los capítulos de esta. La verdad me da mucha pena, porque me había entusiasmado caleta con esta novela, de todos modos veré si subo otra, y si se parece a algún libro por favor avisen, cualquier similitud dejen un comentario, por último en anónimo (sí, se puede).
Eso :c
Buenas noches
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domingo, 21 de julio de 2013
Novela: Cuaaaaaaaaaaaaaaaatico ._.
lunes, 3 de junio de 2013
Octavo Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños
Capitulo 8.no en los sueños
Estaba desilusionada, me sentía patética e ingenua, mis piernas, por instinto, comenzaron a alejarse lo más rápido posible de aquel ya no tan bello no atardecer... . Había esperado por más de una hora, suponiendo que mi sentido del "atardecer" no era el mismo que el de el, pero no, no apareció. Mi trasero estaba cuadrado, y mis piernas temblorosas y (por siempre) débiles me amenazaban con decaer en alguna parte del trayecto del parque a mi casa.
No podía parar, no ahí, no, si lo hacia rompería a llorar en medio de la vereda llena de gente mirándome con rostros confusos y de impaciencia, poco menos pateandome para que no estorbe en su camino.
Logre llegar a la esquina de la calle de mi casa, no seguí, no pude, me sentía mal y terriblemente dramática por el hecho de estar sufriendo porque un completo extraño me había plantado en una extraña invitación.
Me detuve para poder tranquilizarme y me senté en la vereda, no tendría que preocuparme por la gente, nadie pasa por estos lados.
- Vamos Nicol, toma aire, te estas comportando de una forma estúpidamente rara, nunca has sufrido así por un chico y hoy no es el día, además...
No pude seguir con mi fabulosa charla conmigo misma porque pude sentir ese "eso", el estaba atrás mio, ¿como lo supe? podía escuchar el nada que se formaba alrededor de ambos cuando el estaba cerca de mi, esa corriente que bajaba por su cuerpo y llegaba al mio a través del piso, y el último detalle, cerraba los ojos cada vez que se acercaba, aunque no lo supiera.
Sabía que el estaba atrás, lo podía comprobar agudizando mi oído y sintiendo su respiración un poco cortada y agitada.
Tome un poco de aire y dije:
- Puedes ser invisible para el mundo, pero yo sé cuando estás ahí.
Hubo un largo silencio, el empezó a soltar la respiración lentamente hasta el punto que era completamente normal.
- ¿Por qué no llegaste? Estuve harto rato ahí... y sospecho que tu igual...
No aguante me di vuelta, me enderece completamente y lo mire a los ojos, pero había algo extraño en su cuerpo, estaba... borroso como si estuviera entre medio de la niebla, pero no tenía aspecto tenebroso, seguía viéndose tierno y protector.
- En serio creí que llegarías... -baje mi rostro pero el lo tomo del mentón y lo levanto, justo como en las películas-
- Linda, ¿quién dice que no llegue a tiempo?
Con un protector abrazo me cubrió entera, incluyendo mi rostro incrustado en su pecho.
- Si estás lista puedes asomarte, solo... no grites.
Otra vez estábamos en cualquier lugar (hermoso de hecho) menos en la calle de mi casa.
- Prometo no gritar si tu prometes estar cuando despierte.
Fue la única condición que le hice, pero por su cara reflejaba como si fuera a cometer un pecado, un error horrible. Miro directamente a mis ojos, y sentí como se adentraba en ellos hasta llegar a un punto en el que una suave sensación se esparció por toda mi cabeza. Relajo su rostro y me mostró una hermosa sonrisa de "sí". Vaya, no era un chico de palabras...
A lo lejos podía distinguir un parque de diversiones, y en el cielo... un atardecer.
No podía parar, no ahí, no, si lo hacia rompería a llorar en medio de la vereda llena de gente mirándome con rostros confusos y de impaciencia, poco menos pateandome para que no estorbe en su camino.
Logre llegar a la esquina de la calle de mi casa, no seguí, no pude, me sentía mal y terriblemente dramática por el hecho de estar sufriendo porque un completo extraño me había plantado en una extraña invitación.
Me detuve para poder tranquilizarme y me senté en la vereda, no tendría que preocuparme por la gente, nadie pasa por estos lados.
- Vamos Nicol, toma aire, te estas comportando de una forma estúpidamente rara, nunca has sufrido así por un chico y hoy no es el día, además...
No pude seguir con mi fabulosa charla conmigo misma porque pude sentir ese "eso", el estaba atrás mio, ¿como lo supe? podía escuchar el nada que se formaba alrededor de ambos cuando el estaba cerca de mi, esa corriente que bajaba por su cuerpo y llegaba al mio a través del piso, y el último detalle, cerraba los ojos cada vez que se acercaba, aunque no lo supiera.
Sabía que el estaba atrás, lo podía comprobar agudizando mi oído y sintiendo su respiración un poco cortada y agitada.
Tome un poco de aire y dije:
- Puedes ser invisible para el mundo, pero yo sé cuando estás ahí.
Hubo un largo silencio, el empezó a soltar la respiración lentamente hasta el punto que era completamente normal.
- ¿Por qué no llegaste? Estuve harto rato ahí... y sospecho que tu igual...
No aguante me di vuelta, me enderece completamente y lo mire a los ojos, pero había algo extraño en su cuerpo, estaba... borroso como si estuviera entre medio de la niebla, pero no tenía aspecto tenebroso, seguía viéndose tierno y protector.
- En serio creí que llegarías... -baje mi rostro pero el lo tomo del mentón y lo levanto, justo como en las películas-
- Linda, ¿quién dice que no llegue a tiempo?
Con un protector abrazo me cubrió entera, incluyendo mi rostro incrustado en su pecho.
- Si estás lista puedes asomarte, solo... no grites.
Otra vez estábamos en cualquier lugar (hermoso de hecho) menos en la calle de mi casa.
- Prometo no gritar si tu prometes estar cuando despierte.
Fue la única condición que le hice, pero por su cara reflejaba como si fuera a cometer un pecado, un error horrible. Miro directamente a mis ojos, y sentí como se adentraba en ellos hasta llegar a un punto en el que una suave sensación se esparció por toda mi cabeza. Relajo su rostro y me mostró una hermosa sonrisa de "sí". Vaya, no era un chico de palabras...
A lo lejos podía distinguir un parque de diversiones, y en el cielo... un atardecer.
jueves, 14 de febrero de 2013
Séptimo Capitulo.
Personalmente encuentro que no es el mejor capitulo que he escrito, pero si todos fueran buenos yo seria escritora jdalsadl, de todos modos, pienso que así es como lo tengo que publicar.
Igual espero que les guste (:
Igual espero que les guste (:
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños
Capitulo 7.no en los sueños
- ¿Terminaste de comer? -pregunto Romina por cuarta vez-.
- En serio, eres muy rápida para comer, yo no, además no creo que me quieras ver vomitar las past...
- Ya, ya, ya, no te molesto más, pero apúrate un poco que sea, ¿Si?.
Luego de 10 minutos más de espera nos pudimos ir al parque donde encontramos a un aburrido Chris sentado al costado de la entrada, solo.
- Ya era hora, ¿Saben cuanto rato la gente me ha mirado con pena de mi soledad? -reímos-.
- Es que señorita rápida come como una tortuga...
- Agh, mejor comprare las entradas "alegones".
Me dirigí a la boleteria y antes de que llegara mi turno eché un vistazo a mis amigos. Romina estaba hablando más rápido de lo normal, estaba nerviosa, también lo note por como agarraba con su mano el puño de su chaleco. Chris, por otro lado, estaba igual, el en cambio se agarraba su pelo castaño oscuro a cada rato mientras miraba a cualquier ser que se moviese para luego regresar su mirada a Romina.
- Última vez que repito, señorita, si no va a comprar le pido que le de el puesto a otra persona.
- Oh, perdón, lo siento, estaba desconcentrada mirando... ¿Cuanto sale la entrada?.
Pagué, me volví a disculpar con la señora de los boletos, y la impaciente señora de atrás.
Algo había desviado mi mirada segundos antes de llegar al lado de mis ahora, relajados amigos. Una sombra rápida paso ante mis narices y sin que alcanzara a pensar tomo mi mano para dejar algo en ella. Mi cara de perpleja se notaba a kilómetros, por lo que Chris no se demoro en preguntar.
- ¿Estás bien?
- Si... si, estoy bien. Rom, ¿me haces un favor? -asintió- ¿me compras una botella de agua?
Ella le dedico una extraña mirada a Chris y se fue. Aprovechare de aclarar algunas cosas.
- Chris... ¿Hace cuanto tiempo conoces a Rom?
- Mmm... hace unos 3 años, ¿por?
- ¿Nunca has notado algo... extraño?
- Habla mucho y es muy sociable, eso confunde a la gente, por que... bueno, no hay muchas personas así. Pero solo es eso.
- Si, es eso...
Llego Romina, y mientras se decidían a que juego subirse primero aproveche de sacar el papel que rápidamente había guardado.
"¿Aún crees que te haré daño? Te puedo asegurar que cualquier persona que estuviera en mi lugar y quisiera hacerlo ya lo habría hecho, lo único que te pido es que confíes en mi.
¿Te gusta ver el atardecer desde una rueda de la fortuna?."
Quedaban como de 4 a 5 horas para que fuera el atardecer, tiempo suficiente para poder disfrutar junto a mis amigos.
- En serio, eres muy rápida para comer, yo no, además no creo que me quieras ver vomitar las past...
- Ya, ya, ya, no te molesto más, pero apúrate un poco que sea, ¿Si?.
Luego de 10 minutos más de espera nos pudimos ir al parque donde encontramos a un aburrido Chris sentado al costado de la entrada, solo.
- Ya era hora, ¿Saben cuanto rato la gente me ha mirado con pena de mi soledad? -reímos-.
- Es que señorita rápida come como una tortuga...
- Agh, mejor comprare las entradas "alegones".
Me dirigí a la boleteria y antes de que llegara mi turno eché un vistazo a mis amigos. Romina estaba hablando más rápido de lo normal, estaba nerviosa, también lo note por como agarraba con su mano el puño de su chaleco. Chris, por otro lado, estaba igual, el en cambio se agarraba su pelo castaño oscuro a cada rato mientras miraba a cualquier ser que se moviese para luego regresar su mirada a Romina.
- Última vez que repito, señorita, si no va a comprar le pido que le de el puesto a otra persona.
- Oh, perdón, lo siento, estaba desconcentrada mirando... ¿Cuanto sale la entrada?.
Pagué, me volví a disculpar con la señora de los boletos, y la impaciente señora de atrás.
Algo había desviado mi mirada segundos antes de llegar al lado de mis ahora, relajados amigos. Una sombra rápida paso ante mis narices y sin que alcanzara a pensar tomo mi mano para dejar algo en ella. Mi cara de perpleja se notaba a kilómetros, por lo que Chris no se demoro en preguntar.
- ¿Estás bien?
- Si... si, estoy bien. Rom, ¿me haces un favor? -asintió- ¿me compras una botella de agua?
Ella le dedico una extraña mirada a Chris y se fue. Aprovechare de aclarar algunas cosas.
- Chris... ¿Hace cuanto tiempo conoces a Rom?
- Mmm... hace unos 3 años, ¿por?
- ¿Nunca has notado algo... extraño?
- Habla mucho y es muy sociable, eso confunde a la gente, por que... bueno, no hay muchas personas así. Pero solo es eso.
- Si, es eso...
Llego Romina, y mientras se decidían a que juego subirse primero aproveche de sacar el papel que rápidamente había guardado.
"¿Aún crees que te haré daño? Te puedo asegurar que cualquier persona que estuviera en mi lugar y quisiera hacerlo ya lo habría hecho, lo único que te pido es que confíes en mi.
¿Te gusta ver el atardecer desde una rueda de la fortuna?."
Quedaban como de 4 a 5 horas para que fuera el atardecer, tiempo suficiente para poder disfrutar junto a mis amigos.
jueves, 31 de enero de 2013
Sexto Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños
Capitulo 6.no en los sueños
¡Bam! La realidad se me hizo presente como un golpe y salte de mi cama.
- ¡¿Qué eres?! -grite-
Me desilusione, todo había sido un sueño, lo último que recuerdo fue lo fuerte que me abrazó al estar bajo el paraguas, para luego cerrar los ojos.
Apenada recogí una lista de cosas para comer que debía comprar. Tome mi bolso y me dirigí a la puerta para salir cuando sonó mi celular. Romina.
- ¿Hola?.
- ¡Hola!, ¿Estás ocupada hoy?, podemos ir al parque de diversiones con Chris.
- Bueno, oye, no nada después hablamos, ¿Almorzamos?.
- Si, podría ser en...
- El restaurant de la Calle May a las 13.00.
- Ya, pero ¿Pasa algo?.
- Ya te llamo, adiós, nos vemos.
Me desespere, con la llamada de Romina me acorde de todo y si mal no recuerdo en el "sueño" yo me separe del paraguas por lo que mi ropa de ayer debería estar mojada. Fui corriendo a mi habitación y busque mi ropa no la encontré, pero vi mis zapatos con salpicaduras de barro. No fue un sueño.
--------------------------
Miro el reloj 13.20, Romina aún no llega, ¿Y si todo lo que paso fue un sueño y solo tengo alucinaciones?, me iba a levantar del asiento cuando vi a Romina llegar.
- Hola, perdón el retraso.
- No importa, ¿Pedimos?.
- Sí, pero antes dime algo -asentí- ¿ Ocurrió algo?.
Le conté todo y vi como transpiraba, estaba nerviosa. Sus ojos se movían rápidos quizás más veloz que cuando hablaba.
- Oye, ¿Escuchas?, ¿Estás bien?, Rom.
- ¿Ah? si, si estoy bien voy al tocador pide por mi.
¿Cómo esta chica puede moverse y hablar tan rápido? Pero la palabra no es rápido, porque habla fluido, modula, se le entiende todo, no titubea, cuando camina no choca con nadie pero prácticamente ni se ve, es rara. Él es raro, ellos.
Volvió más calmada y mientras comíamos y conversavamos me atreví a hacerle la pregunta.
-¿Por qué hablas y te mueves tan rápido?
Se atraganto. Y otra vez nerviosa dijo:
- No sé, solo soy así.
-Mmm... ¿Sabes? Te pareces a él.
Comenzó negar varias veces mientras se rea pero no de manera normal, como una loca, su risa era extremadamente nerviosa. Decidí dejar el tema, hablaría luego con Chris, el debe sospechar algo. Y si era necesario destruiría mi cabeza descubriendolo.
- ¡¿Qué eres?! -grite-
Me desilusione, todo había sido un sueño, lo último que recuerdo fue lo fuerte que me abrazó al estar bajo el paraguas, para luego cerrar los ojos.
Apenada recogí una lista de cosas para comer que debía comprar. Tome mi bolso y me dirigí a la puerta para salir cuando sonó mi celular. Romina.
- ¿Hola?.
- ¡Hola!, ¿Estás ocupada hoy?, podemos ir al parque de diversiones con Chris.
- Bueno, oye, no nada después hablamos, ¿Almorzamos?.
- Si, podría ser en...
- El restaurant de la Calle May a las 13.00.
- Ya, pero ¿Pasa algo?.
- Ya te llamo, adiós, nos vemos.
Me desespere, con la llamada de Romina me acorde de todo y si mal no recuerdo en el "sueño" yo me separe del paraguas por lo que mi ropa de ayer debería estar mojada. Fui corriendo a mi habitación y busque mi ropa no la encontré, pero vi mis zapatos con salpicaduras de barro. No fue un sueño.
--------------------------
Miro el reloj 13.20, Romina aún no llega, ¿Y si todo lo que paso fue un sueño y solo tengo alucinaciones?, me iba a levantar del asiento cuando vi a Romina llegar.
- Hola, perdón el retraso.
- No importa, ¿Pedimos?.
- Sí, pero antes dime algo -asentí- ¿ Ocurrió algo?.
Le conté todo y vi como transpiraba, estaba nerviosa. Sus ojos se movían rápidos quizás más veloz que cuando hablaba.
- Oye, ¿Escuchas?, ¿Estás bien?, Rom.
- ¿Ah? si, si estoy bien voy al tocador pide por mi.
¿Cómo esta chica puede moverse y hablar tan rápido? Pero la palabra no es rápido, porque habla fluido, modula, se le entiende todo, no titubea, cuando camina no choca con nadie pero prácticamente ni se ve, es rara. Él es raro, ellos.
Volvió más calmada y mientras comíamos y conversavamos me atreví a hacerle la pregunta.
-¿Por qué hablas y te mueves tan rápido?
Se atraganto. Y otra vez nerviosa dijo:
- No sé, solo soy así.
-Mmm... ¿Sabes? Te pareces a él.
Comenzó negar varias veces mientras se rea pero no de manera normal, como una loca, su risa era extremadamente nerviosa. Decidí dejar el tema, hablaría luego con Chris, el debe sospechar algo. Y si era necesario destruiría mi cabeza descubriendolo.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Quinto Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños
Capitulo 5.no en los sueños
Se estaba aproximando hacia mi con el paso cauteloso, pausado y silencioso. Mi corazón se detuvo por unos segundos, mi garganta se seco al igual que mi boca, no lograba articular palabra alguna. Mi cuerpo estaba paralizado y pegado en los adoquines que se dirigen a mi casa.
Llego el momento en el que nos separaba una pequeña distancia de cinco centímetros sus ojos brillando de una extraña manera a la luz de la luna me tenían hipnotizada. En algún momento en el que estaba volando en sus ojos el me tuvo que sostener de la cintura, mis pies seguían adheridos al piso, pero mi cuerpo no quería seguir de pie.
Un gato maulló a lo lejos, pero fue lo suficientemente fuerte para lograrme hacer salir de ese trance.
-Tu...tu nomb...
No logre terminar la frase, el poso sus labios sobre los míos, haciéndome sentir en una pieza de baile llena de emociones. Nuestros labios formaban un ritmo, estaban coordinados, eran uno. Funcionaban a la perfección, como si siempre hubieran estado esperando el uno por el otro.
Soltó mi cintura al terminar el beso, me dio la mano y se dispuso a caminar, esperando que yo lo siguiera.
-No iré si no me dices tu nombre.
Alcance a ver como apretaba sus parpados cerrados, el esperaba, pero no quería la pregunta. Dio media vuelta y me miro a los ojos. Su mirada suplicaba que solo lo siguiera, que no pasaría nada, y lo iba hacer, pero mi cerebro detuvo mis piernas y me mando ordenes. Fruncí el ceño.
-Tu nombre -insistí- El mio es Nic...
-Nicol, ya lo sé y me encanta.
Mis ojos se iluminaron por un segundo, lograron brillar mas que la luna, había escuchado su voz, su perfecta y hermosa voz, era tan suave, dulce, pero a la vez masculina, hasta ruda.
Mi cerebro detuvo mis pensamientos y me recordó lo que tenia que hacer, omití palabras y lo alenté subiendo mis cejas.
-Yo... soy Justin.
-¿Ves?, no era tan difícil, y Justin es un nombre muy lin...
Otra vez, me interrumpe de esa magnifica manera en la que logro volar, soñar.
Nos separamos y sus ojos persiguieron los míos hasta que entrelazáramos las miradas, pero el hizo algo, no sé que, pero me dejo pegada en sus pupilas, las que de la nada se convirtieron en una típica y normal calle inglesa, con todo el aire, y construcciones de Inglaterra, la lluvia caía mientras decía ser aliada de la oscuridad para llevar acabo tus peores pesadillas dentro de un callejón con ambos asechando, la oscuridad y la lluvia de aliada.
Sus ojos parpadearon luego de varios minutos haciéndome salir de tal sueño, pero me sorprendí a mi misma al estar al frente de el, bajo un paraguas en medio de alguna calle inglesa. Estaba en Inglaterra, ¿Como? No tenia idea.
-Pero... si tu.... y yo... ¡Eres mágico! ¡Eres un duende, un ángel! ¡Lo sabia, lo sabia! -gritaba mientras corría al rededor de el-
Me detuve un poco para organizar mis ideas, mientras el me observaba y gracias a otro golpe del cerebro reaccione y volví a la realidad la que me deprimió mucho. Di un paso hacia atrás.
-Dime que no me harás daño.
El negó con la cabeza rápido, preocupado se acerco a mi y me metió debajo de la protección del paraguas rosado oscuro.
Llego el momento en el que nos separaba una pequeña distancia de cinco centímetros sus ojos brillando de una extraña manera a la luz de la luna me tenían hipnotizada. En algún momento en el que estaba volando en sus ojos el me tuvo que sostener de la cintura, mis pies seguían adheridos al piso, pero mi cuerpo no quería seguir de pie.
Un gato maulló a lo lejos, pero fue lo suficientemente fuerte para lograrme hacer salir de ese trance.
-Tu...tu nomb...
No logre terminar la frase, el poso sus labios sobre los míos, haciéndome sentir en una pieza de baile llena de emociones. Nuestros labios formaban un ritmo, estaban coordinados, eran uno. Funcionaban a la perfección, como si siempre hubieran estado esperando el uno por el otro.
Soltó mi cintura al terminar el beso, me dio la mano y se dispuso a caminar, esperando que yo lo siguiera.
-No iré si no me dices tu nombre.
Alcance a ver como apretaba sus parpados cerrados, el esperaba, pero no quería la pregunta. Dio media vuelta y me miro a los ojos. Su mirada suplicaba que solo lo siguiera, que no pasaría nada, y lo iba hacer, pero mi cerebro detuvo mis piernas y me mando ordenes. Fruncí el ceño.
-Tu nombre -insistí- El mio es Nic...
-Nicol, ya lo sé y me encanta.
Mis ojos se iluminaron por un segundo, lograron brillar mas que la luna, había escuchado su voz, su perfecta y hermosa voz, era tan suave, dulce, pero a la vez masculina, hasta ruda.
Mi cerebro detuvo mis pensamientos y me recordó lo que tenia que hacer, omití palabras y lo alenté subiendo mis cejas.
-Yo... soy Justin.
-¿Ves?, no era tan difícil, y Justin es un nombre muy lin...
Otra vez, me interrumpe de esa magnifica manera en la que logro volar, soñar.
Nos separamos y sus ojos persiguieron los míos hasta que entrelazáramos las miradas, pero el hizo algo, no sé que, pero me dejo pegada en sus pupilas, las que de la nada se convirtieron en una típica y normal calle inglesa, con todo el aire, y construcciones de Inglaterra, la lluvia caía mientras decía ser aliada de la oscuridad para llevar acabo tus peores pesadillas dentro de un callejón con ambos asechando, la oscuridad y la lluvia de aliada.
Sus ojos parpadearon luego de varios minutos haciéndome salir de tal sueño, pero me sorprendí a mi misma al estar al frente de el, bajo un paraguas en medio de alguna calle inglesa. Estaba en Inglaterra, ¿Como? No tenia idea.
-Pero... si tu.... y yo... ¡Eres mágico! ¡Eres un duende, un ángel! ¡Lo sabia, lo sabia! -gritaba mientras corría al rededor de el-
Me detuve un poco para organizar mis ideas, mientras el me observaba y gracias a otro golpe del cerebro reaccione y volví a la realidad la que me deprimió mucho. Di un paso hacia atrás.
-Dime que no me harás daño.
El negó con la cabeza rápido, preocupado se acerco a mi y me metió debajo de la protección del paraguas rosado oscuro.
martes, 11 de diciembre de 2012
Cuarto Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños
Capitulo 4.no en los sueños
Me senté a su lado, y al estar ahí me pude fijar detalladamente los hermosos ojos que tenia, nunca había visto unos igual, eran del color de la miel. Este al darse cuenta de como cruzábamos miradas baja la cabeza avergonzado.
- Soy Nicol
Le dije sonriente estrechando mi mano, el solo la miro y la tomo dudoso.
- Yo, yo soy Chris
- Bueno Chris, ¿Que te trae por aquí?
- Nada, la verdad soy enfermero en el hospital que esta a tres cuadras de acá, me dijeron que una chica se desmayo y bueno, no la encontré
- Okey, entonces me presento, soy Nicol la chica del desmayo
- ¿Eres tu? bueno, tendremos que empezar con el procedimiento
Era un chico agradable y con una sonrisa deslumbrante. Me hacia recordar el hermano chico que nunca tuve, pero que siempre quise, el tenia 18 años y yo 20, no era mucha la diferencia pero era tan tierno y divertido, y aunque lo había visto solo hace media hora demostraba ser una persona leal y transparente.
- ¡Hola! -dijo Rom- Veo que conociste a Chris
- ¿Ustedes dos se conocen? -dije-.
- Lo mismo pregunto
Resulta que Romina y Chris son mejores amigos, pero hay algo extraño en ella, y lo descubriré.
- Esta oscureciendo me tengo que ir, ¿Me dan sus números?
- Claro
Intercambiamos números y ellos se fueron por un lado y yo me fui a mi casa por otro.
Lamentablemente ya era bastante tarde cuando me baje del taxi y los focos estaban apagados, lo único que alumbraba la lúgubre calle era la luna. Me detuve a unos metros de mi casa para observarla detenidamente, volví a fijar mi mirada en la calle y lo vi caminando hacia mi.
- Soy Nicol
Le dije sonriente estrechando mi mano, el solo la miro y la tomo dudoso.
- Yo, yo soy Chris
- Bueno Chris, ¿Que te trae por aquí?
- Nada, la verdad soy enfermero en el hospital que esta a tres cuadras de acá, me dijeron que una chica se desmayo y bueno, no la encontré
- Okey, entonces me presento, soy Nicol la chica del desmayo
- ¿Eres tu? bueno, tendremos que empezar con el procedimiento
Era un chico agradable y con una sonrisa deslumbrante. Me hacia recordar el hermano chico que nunca tuve, pero que siempre quise, el tenia 18 años y yo 20, no era mucha la diferencia pero era tan tierno y divertido, y aunque lo había visto solo hace media hora demostraba ser una persona leal y transparente.
- ¡Hola! -dijo Rom- Veo que conociste a Chris
- ¿Ustedes dos se conocen? -dije-.
- Lo mismo pregunto
Resulta que Romina y Chris son mejores amigos, pero hay algo extraño en ella, y lo descubriré.
- Esta oscureciendo me tengo que ir, ¿Me dan sus números?
- Claro
Intercambiamos números y ellos se fueron por un lado y yo me fui a mi casa por otro.
Lamentablemente ya era bastante tarde cuando me baje del taxi y los focos estaban apagados, lo único que alumbraba la lúgubre calle era la luna. Me detuve a unos metros de mi casa para observarla detenidamente, volví a fijar mi mirada en la calle y lo vi caminando hacia mi.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Tercer Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños.
no en los sueños.
Capitulo 3.
Abrí los ojos y me encontré con una chica de pelo castaño con mechas rojas, unos profundos ojos cafés como creados de un sueño, irreales. Parecía tener una personalidad muy impaciente ya que se notaba muy emocionada al saludarme.
- ¡Hola! -exclamó- Mi nombre es Romina, puedes decirme Rom, así me dicen mis amigos. ¡Oh! lo siento, ¿Cómo te encuentras?, ¿Te duele algo? -dijo recordando mi desmayo-.
- Ho-hola, mi nombre es Nicol, dime Nicol, y sí, estoy bien, gracias. Me desmaye solamente ¿Cierto?.
- Um... Sí, algo por el estilo, mira, te digo con toda la confianza que te veías bastante rara girando, pero bueno luego te desmayaste.
Era extraño, su voz era pausada pero a la vez demasiado rápida, extraño ¿No?, más extraño fue que estaba mas que segura que la chica de las mechas tenia una velocidad para hacer las cosas que ni siquiera me di cuenta cuando se sentó a mi lado. Se parecía a el.
Me iba a parar pero me vi impedida por el temblor de mis piernas, estaban débiles, yo estaba débil.
De chica tuve problemas a los huesos, respecto a eso, siempre fui débil y frágil.
Romina me estaba observando pensativa, e igual de rápida se paro y se fue con un "Ya vuelvo, no te muevas."
- Como si pudiera hacerlo -susurre-
Me quede en la banca con las piernas estiradas y la cabeza colgando hacia atrás, cerré los ojos, pero al cabo de unos minutos sentí una mirada posada en mi. Entreabrí los ojos lentamente, para que no se diera cuenta de que yo había percibido su mirada, pero antes de hacer esto yo ya sabia quien era, era el, yo lo sabia y lo sentía. Cuando abrí los ojos me encontré con una sorpresa, no era el, hundida en mis pensamientos no me había percatado de que alguien se había sentado a mi lado y me había estado mirando, al parecer, hace un rato. Me pare rápido, para alejarme de aquel desconocido y mis piernas fallaron otra vez dejándome sentada en el piso.
- Perdóname, -decía ayudándome- no te quería asustar, lo siento.
- No, no paso nada, gracias.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Segundo Capitulo.
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños.
no en los sueños.
Capitulo 2.
Mi mejor amiga, Ro, se fue y yo aproveche para ir a la plaza a relajarme un rato. Me quedaba solo un mes de vacaciones y estaba decidida a aprovechar hasta el último día.
Me encontraba en la plaza, relajada pateando piedras que se cruzaban en mi camino, me fascinaba estar ahí, en esa plaza, era un parque forestal por decirlo así, el único lugar vivo de aquella gris ciudad.
De un momento a otro sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo, sentí una sensación extraña, como el de una mirada, extrañada empece a mirar hacia adelante lentamente, como para que nadie se diera cuenta de lo que presentía. Lo vi, el estaba ahí, no se dio cuenta de que yo me había percatado de su presencia en la plaza, pero aún así caminaba en dirección contraria a mi, eso hizo que me desesperara. Comencé a correr hacia el, parecía un sueño, pero no, no lo era, ¿Cómo me di cuenta?, así, en un acto desesperado de llegar a el, mis piernas se enredaron, dejándome estrellar contra el piso, lance un gritito, un grito con el que el se percato de mi mirada posada en el. En un abrir y cerrar de ojos el extraño sujeto de mis sueños desapareció de mi vista, unos segundos después alguien me estaba levantado, me giré par darle las gracias y este desapareció tan rápido como siempre, sí,era el mismo. Empecé a girar en mi propio eje, y luego de 6 vueltas me encontraba completamente mareada, cerré los ojos para estabilizarme, pero eso empeoro las cosas, al volver abrir los ojos me sorprendí a mi misma cayendo al piso, me había desmayado en medio de una plaza llena de desconocidos.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Feel like escritora (?
Bueno, me gusta escribir y de repente se me ocurren ideas y es como ñlskadñlakkd no sé si mostrarlas.
Me armé de valor y decidí mostrarla aquí.
Si alguien esta aburrido y decide leerlo díganme si les gusta o no c:.
PD: Lo siento si hay groserías :B
Me armé de valor y decidí mostrarla aquí.
Si alguien esta aburrido y decide leerlo díganme si les gusta o no c:.
PD: Lo siento si hay groserías :B
Intentando vivir en la realidad,
no en los sueños.
no en los sueños.
-¡No me dejes!¡Por favor!
Es lo único y exactamente lo mismo que había estado gritando desde 3 semanas atrás y que sigo gritando hasta hoy.
Hoy se había quedado a dormir a mi casa una amiga, y despertó con un horrible genio y obviamente furiosa, claro, si la despierto con patadas, manotazos y un enorme griterío en su oreja ¿Qué me esperaba de su reacción?.
- ¿Me puedes explicar que mierda te pasa?
- ¿Ah? No nada...
- Mira, no sacas nada diciendo nada, estaba plácidamente durmiendo y un elefante me golpeo, me pateo, me grito...
- Los elefantes no gritan, y gracias por el cumplido, sé que tengo que hacer deporte -reímos-
- Bueno, siguiendo con lo que te decía soy tu amiga, ¿ Confías en mi no? -asentí- ¿Entonces? Cuéntame, te escucho.
- Solo son sueños Rose.
- Esos no son sueños, que te quede claro Nicol, esas son pesadillas.
- No, son sueños, sueños con los que he despertado con la mágica sensación de haber estado a su lado, pero siempre se va... por eso despierto gritando, perdón.
- ¿Quién es?, ¿No es tu...?
- No, es otra persona
- ¿Una conquista de la que no me has hablado? -reímos- ¿O no existe?
- No sé, lo siento tan vivo, pero nunca lo he visto, y desaparece más rápido que la luz... Pero ya dejemos el tema
Cambiamos el tema de conversación pero Rose, mi amiga, no dejaba de mirarme con cierta curiosidad a lo que pudiera estar sintiendo, aún así no dije nada mas, me concentre en esquivar sus miradas y fingir no sentirlas.
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